¿Cuántas veces hemos leído y escrito
el nombre de Alpedrete? ¿Cuántas veces lo hemos pronunciado sin más? Miles, sin
duda. En nuestro día a día, en los
medios de comunicación –para bien o para mal-, en chistes populares… pero,
¿sabemos de dónde viene el nombre de Alpedrete?
A pesar de que no hay muchas
fuentes sobre ello, sí que se puede estudiar su composición que, como veremos,
es diversa. Como la del granito que lo abraza y decora en su estampa diaria.
El nombre de Alpedrete va íntimamente ligado a su riqueza en piedra, a su afloramiento rocoso sobre el suelo, a sus
canteras…, es decir a la abundancia de piedra que hay en su municipio. Tal es
así que sus diferentes pobladores, desde los romanos hasta la actualidad, lo
han denominado como tal en honor a esa riqueza de piedra.
No hay univocidad en el origen de
Alpedrete, aunque sí que se ponen de acuerdo los expertos en cuanto al
significado del nombre, ya sea del latín o árabe. En este sentido, la palabra Alpedrete, como tal, aparece por primera
vez, y junto a Villalba, en 1273 aunque perteneciente a El Real de Manzanares[1].
Sea como fuere, Alpedrete es una evolución, como se mostrará, del nombre latino
de Ad Petrum.
Mientras que, para los romanos, a
pesar de la escasez de fuentes, Alpedrete
fue denominado como Ad Petrum, para
los musulmanes fue denominado como El(Al)
pedrete. Lo mismo ocurre con Toletum,
que pasó a denominarse Tulaytula, o Complutum, denominado Al-Qul'aya o Al-Qal´at Nahar, por
mencionar algunos ejemplos cercanos. Sin embargo, ambos nombres aluden a lo
mismo, Ad Petrum y El pedrete, evolucionando hasta la
actualidad en lo que conocemos como Alpedrete.
En este sentido, Benayas[2] hace
hincapié en que Alpedrete también fue conocido como La Pedrera, por mencionar algún ejemplo y entrando ya en las edades
Media y Moderna. Esto no debe sorprendernos ya que, si seguimos el relato
lineal de la historia, los romanos se habían fijado en esta zona de la que
extrajeron piedra, posiblemente para construcciones de villae o domus cercanos, como
bien podía ser Miaccum o Complutum así como el famoso acueducto
de Segovia.
Y es que en tiempos romanos estos
ya construían con piedra los muros de sus hogares o las murallas de las villas
o las fortificaciones, por lo que no debe sonarnos extraño que se fijasen en
esta zona. Además, recordamos, Alpedrete se hallaba en un cruce de caminos, situándose
entre las principales vías que atravesaban Hispania.
Ad Petrum
Es el
nombre latino de Alpedrete[3] y quizá
sea la primera denominación referente a este lugar. Alude precisamente a la abundancia de piedra en esta zona. Ad Petrum, como se observa, se compone
de dos palabras, Ad, por un lado, y Petrum, por el otro.
El prefijo Ad- proviene
del protoitálico ad y este, a su vez,
deriva del protoindoeuropeo. En ambos casos, equivale a una preposición que
significa, según el contexto o la palabra a la que vaya asociada, “a”, “junto
a”, “ante”, “en” … En galo el prefijo ad-
viene a significar “con”, de igual manera que en el irlandés antiguo, mientras
que el gótico 𐌰𐍄 (at)
significa “en” o “junto”. Por lo tanto, el prefijo Ad- indica límite o distancia, cercanía, dirección en tiempo,
espacio, proximidad o adaptación, destino y finalidad, entre otras tantas[4].
Petrum, sin embargo, no es
preposición sino sustantivo y se traduce como piedra[5]
o Pedro. Petrum deriva de la palabra
latina petra, es decir, “piedra o
roca” que, a su vez, deriva del griego petros.
Pablo Galindo, en sus Etimologías II,
traduce Petrum como “piedras o
pedruscos” y “camino empedrado”[6].
Tras todo ello, se puede traducir
Ad Petrum simplemente como “Lugar de
piedra” o “de piedra” (ad petra),
“pedregoso”, “empedrado” ….
Los romanos, como establece
Benayas, denominaron este lugar como Ad Petrum debido a la cantidad de piedra.
Unas piedras que utilizaron para construir, entre otras cosas, la calzada de la Fuenfría, el Acueducto de
Segovia o diferentes villae
cercanas. Estas construcciones se llevaron a cabo gracias a las vías de
comunicación y también a la protección que ofrecían los diversos
acantonamientos militares que había cerca de Alpedrete, quizá el más cercano
estuviera en Cercedilla, y que, a su vez, protegían los pasos entre las dos
mesetas (Benayas, op. cit.). O séase y aludiendo a lo ya mencionado, podemos
observar que Alpedrete se sitúa entre Complutum (Alcalá de Henares),
Titulcia[7]
y Segovia, pero también entre Emérita Augusta y Caesaraugusta (Mérida
y Zaragoza respectivamente), quedando más cerca de Miaccum (¿Collado
Mediano?) y Cercedilla, lugar de paso y, en esta época, por donde discurría la calzada romana Vía Antonina a su paso
por la Fuenfría, hasta llegar a Segovia.
Por tanto, Ad Petrum, a pesar de
la escasez documental, se puede interpretar como como un taller de piedra, una zona que se va configurando gracias a sus canteras de las cuales se extraía el
granito para las construcciones cercanas, aprovechando las villas próximas, así
como la calzada que atravesaba Cercedilla, por ejemplo.
Quizá el nombre de Alpedrete
pueda derivar de esa interpretación viendo posible la denominación romana al
ser un centro de explotación granítica, ya saben esa roca berroqueña dura y sólida
con la que construir edificaciones y calzadas.
Elpedret
Elpedret,
El Pedret o El Pedrete, según muchas fuentes,
deriva del árabe, Al- y -pedret, siendo el nombre que los musulmanes
dieron a este lugar viendo la fertilidad del valle del Guadarrama (Uadi al ramal, rio de arena).
En este sentido, los prefijos en
árabe tienen el mismo uso que en español. Concretamente las palabras al- o el- vienen a significar lo mismo. Al consta de dos letras, ālif (ā) y Lām (l), que
frecuentemente se colocan delante de los nombres propios y, en particular,
los nombres de las ubicaciones, como en nuestro caso. En general, el prefijo el- es simplemente “una forma
diferente de escribir la misma palabra[8]”.
Se dice que el- se parece más a la pronunciación correcta de
la palabra. Según los expertos, al- y
el- vienen a significar lo mismo,
aunque la versión más aceptada es al-.
Así
pues, al referirnos a un lugar o ubicación, parece ser que ambos concuerdan al
significar prácticamente lo mismo. Por lo tanto, quizá, El pedrete o Al pedrete
sean coetáneos en el tiempo y su forma de mencionarlo se deba a una
evolución lingüística o adaptación. De no ser así, muchos autores establecen
que Alpedrete pueda ser la castellanización de Elpedrete, o la
adaptación, en el tiempo, de este[9].
Por
otro lado, pedrete o pedret es la arabización de petrum o petra, y hace referencia a la piedra. Por lo que esta palabra no se
va a analizar ya que se ha visto con anterioridad.
La
historia de El Pedrete es similar a la de Ad Petrum.
Se dice
que cuando los árabes se quedaron en Madrid, unos 3 siglos, pusieron su mirada
y atención en la zona del Guadarrama debido a la belleza de sus paisajes, así
como a su fertilidad. En este sentido, de igual manera que los romanos,
quedaron impresionados con la cantidad de canteras de piedra que aquí había,
necesaria para sus construcciones, sobre todo.
De
igual manera que ocurría con los romanos, no hay documentación ni fuentes a
priori, lo que explicaría el “poco conocimiento” de Alpedrete en estas épocas. Además,
hay que recordar que, en una época de guerra y, sobre todo, en una zona de
frontera entre cristianos y musulmanes –como lo era esta-, las grandes
construcciones se concentraban en Córdoba, Sevilla, Granada, Zaragoza o Toledo,
urbes más pobladas y de mayor importancia para los árabes que Mayrit -Madrid-.
Sea
como fuere, Alpedrete deriva de Ad Petrum y El Pedrete, siendo la
castellanización de ambas ya que alude al mismo significado y origen, la
piedra.
Aunque el
origen, la etimología, del nombre en sí, no está claro, si usamos la lógica y
el relato lineal, la historia, Alpedrete es la castellanización de El Pedrete
que, a su vez, es la arabización de Ad Petrum, o séase, Alpedrete proviene de
Ad Petrum.
***
El
origen de Alpedrete no está claro ya que no hay univocidad entre los autores y
las fuentes, sobre todo de internet. Sin embargo, parece ser el origen latino
el que toma las riendas en la historia. Tanto la teoría latina o romana como la
teoría árabe no se contradicen desde un punto de vista filológico ya que ambas
teorías aluden a la piedra como origen de Alpedrete y, además, la geografía
española, como reconoce la revista de “Madrid Histórico”, está plagada de localidades cuyo nombre, sin ser árabe de origen (y
este nombre no es árabe en absoluto), han sido arabizadas[10],
es decir, adaptadas al árabe para poder denominarlas, ya sea por adaptación a
su lengua o por carencia de esa palabra en su idioma.
En este sentido, la duda está en si existió una población
anterior a la presencia árabe (op. cit.). Aunque todo apunta que sí. Ad
Petrum, desde mi punto de vista y ante la escasez de fuentes documentales, no
sería una población en su sentido amplio, tal y como se consideraba población
por los romanos, sino más bien un lugar de trabajo, una “factoría de piedra”
que tenía el cometido de ser explotada para extraer el material para después
ser transportado a lugares cercanos, quizá con más importancia en la época. Es
decir, el Alpedrete romano sería un extenso yacimiento de piedra, una fábrica
de piedra, que servía a las villas cercanas, y no tan cercanas, (y es ahí donde
radica su origen) para el trabajo, saca, corte y labrado de la piedra, donde, a
su vez y con el tiempo, va surgiendo una población que deriva en el pueblo que
conocemos hoy en día.
Y no es algo raro que surja un
pueblo aquí, pues en Alpedrete se dan las condiciones “casi” perfectas para una
vida y un núcleo poblacional debido a su materia prima –la piedra, y la
madera-, los pastos y la ganadería –está situado a una altitud media, ni muy
alta ni muy baja, a unos 900 metros-, en zona
de piedemonte, teniendo la montaña cerca y los ríos también, es decir, su
emplazamiento geográfico es crucial, como ya pusieran de manifiesto los
pastores hace 4.500 años. Cerca de los principales pasos y vías, entre las dos
mesetas, con el tiempo entre Ávila y Madrid, entre la altitud y el frío de la
montaña –para defensa, neveros, visualización, recursos- y el valle –ríos,
arroyos, caminos, llanura, fertilidad, asentamiento…-.
Sea como fuere, hay consenso en
la convicción de que el origen de su nombre se relaciona o hace referencia a la
piedra de sus famosas canteras.
Hay diversas teorías sobre el
nombre árabe de Alpedrete que, como se ha visto, ya habían denominado o
nombrado, e incluso bautizado, los romanos, al ser anteriores en el tiempo. En
este caso, muchos afirman que Alpedrete proviene del árabe y, aunque no van mal
encaminados, se ha observado que no es así. Alpedrete es una palabra arabizada,
es, quizá, la traducción de Ad Petrum al árabe. Ambas teorías, por tanto,
establecen lo mismo para diferentes épocas y aun así tampoco se contradicen
pues aluden al mismo origen de Alpedrete (Ad
Petrum, Al Pedrete o pedregal[11]).
No debe extrañarnos, por tanto,
el surgimiento de un pueblo o lugar por su toponimia o ubicación ya que muchos
sitios están constituidos así.
Por tanto, ambas teorías, al no
contradecirse, están aceptadas -o deberían estarlo-. No tanto, pues, el origen
ya que, si aceptamos como válidas ambas teorías, deberíamos aceptar que el
precursor del nombre o topónimo seria Roma y no Damasco, siendo el mundo
musulmán quien lo arabiza para su lengua.
En tales casos, como decía, no
debemos sorprendernos del origen de muchas zonas o lugares que nos rodean como
el propio Guadarrama, como se ha visto, que surge de su rio -de arena- Uadi al ramal, o la arabización de Toletum, Tulaytula, o, incluso la adaptación de
Complutum al árabe, denominándolo Al-Qul'aya
o Al-Qal´at
Nahar, de donde surge Alcalá
o Alcalá de Henares -el castillejo o el castillo sobre el Henares[12]-.
Sin embargo, al aceptar ambas
teorías, la romana y la árabe respectivamente, habría que tener en cuenta la
versión de la “teoría híbrida”,
puesta de manifiesto en un gran análisis sobre la toponimia por Álvaro Galmés
de fuentes (2000). Establece que la etimología de este, y otros tantos pueblos
y lugares, proviene de una voz híbrida de origen mozárabe, compuesta del
artículo al y una voz románica[13].
Otra versión, menos frecuente y a
la vez sorprendente, nos la da Pedro Luis Siguero. Según el autor, el articulo al, “el”, procede de la palabra
latinizada, de origen celta, cale
que, a su vez deriva de callo,
“callado” o pueblo con calles. Su visión se fundamenta en la organización
territorial de los pueblos, alegando que las calles suponen una organización
territorial que los pueblos más pequeños no tenían[14].
Esta teoría la compara con el nombre de Portugal que deriva del celta y,
después, latín, Porto (Portus) Cale
(Callaici). Mientras que, por otro lado, la palabra pedrete derivaría de “vetero veto”, es decir viejo viejo, muy viejo, sinónimo, según el autor, de “pueblo
romano”. Si atendemos a esta teoría, se pondría de manifiesto que Alpedrete tiene su origen en la
romanización y latinización de Iberia, Hispania, es decir, en Ad Petrum.
Por lo tanto, sin desestimar
ninguna teoría ya que no se contradicen, parece claro que el origen de Alpedrete habría que situarlo en torno a la piedra,
siendo Ad Petrum el nombre dado por
los romanos, al llegar estos primero, mientras que El Pedrete sería la arabización del topónimo latino, derivando en
el nombre actual, castellanizado, Alpedrete.
Otros ejemplos de toponimia, como
curiosidad, lo encontramos en urbanizaciones como Berrocales, que procede de
Berrocal (formación de piedra), o la Lanchuela, que hace referencia a los
afloramientos de “lanchas” de piedra sobre la superficie.
Poniendo de manifiesto, dentro
del mismo término municipal y abarcando el topónimo de Alpedrete -o aludiendo
al mismo-, la importancia e influencia de la piedra no solo del pueblo en sí,
sino también de urbanizaciones internas que lo conforman. Tal es el ejemplo de Las Rocas, también, cuyo nombre hace
alusión a los grandes afloramientos de formaciones rocosas que se conjugan con
el verde de árboles y hierba a lo largo de la extensa urbanización.
[1] Así aparece
descrito en los relatos de las Reales
Monterías de Alfonso XI.
[2] Borrador
de un libro o cuadernillo de campo de consulta sobre datos históricos y anécdotas
en la Biblioteca Municipal de Alpedrete
[3] DE
ANDRES, F., Alpedrete, algo de su
historia, de su parroquia y de su patrona, 1993
[4] https://definiciona.com/ad/ ; también en
Diccionario de latín, SM, Madrid, 2006, pp. 26-27
[5] Diccionario de latín (op. cit.), p. 519
[7] Pueblo
de Madrid que pertenece a la Comarca de las Vegas
[9] La toponimia de origen árabe es relativamente frecuente en las sierras de Madrid según la visión de Guillermo García Pérez (2002). GARCIA PEREZ, G., Sierra de Guadarrama: reencuentro con el viejo amigo, Ponencias, Madrid, 2002, “la toponimia de la sierra de Guadarrama”, p. 106
[12] http://portal-local.es/patrimonio/historia-de-alcala/etapas-historicas/item/6703-al-qala-nahar-alcal%C3%A1-bajo-el-imperio-musulm%C3%A1n.html
[13]GALMES
DE FUENTES, A., Los topónimos: sus
blasones y trofeos (la toponimia mitica), Real Academia de Historia,
Madrid, 2000, p. 162.
[14] Siguero Llorente, PEDRO L., “el topónimo Alpedrete, Madrid en https://www.facebook.com/460321554804360/posts/692061634963683/

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