MATAESPESA: EL PALACIO OLVIDADO QUE RECLAMA SU FUTURO
El presente artículo analiza la historia, el valor arquitectónico y el estado de abandono del llamado "Castillo de Mataespesa" en Alpedrete. Construido en el siglo XIX como casa señorial para los Condes de Valencia, este conjunto representa un vestigio fundamental de la arquitectura aristocrática en la Sierra de Guadarrama. A través de este texto, se pretende concienciar sobre la urgencia de su rehabilitación y la responsabilidad de las instituciones para rescatar un patrimonio que agoniza entre ruinas y grafitis.
Construido en el siglo XIX como casa señorial para los Condes de Valencia, este conjunto representa un vestigio fundamental de la arquitectura aristocrática en la Sierra de Guadarrama
INTRODUCCIÓN. EL GRITO DE LAS PIEDRAS
Pasear hoy por la finca de Mataespesa es asistir a un espectáculo dantesco, cuanto menos, y, para los que amamos Alpedrete, una sensación de tristeza y de melancolía.
Lo que popularmente conocemos como “el castillo” —un palacete de inspiración decimonónica— es hoy un esqueleto de granito que custodia (o lo intenta) el pueblo desde su otero. Como bien señala la documentación local, Alpedrete no es solo un pueblo de canteras; es un lugar con más de 4.000 años de asentamiento humano. Sin embargo, parece que nuestra memoria más reciente (en general toda), la del siglo XIX, se nos escapa entre los dedos por la desidia administrativa. Por el pasotismo de gobiernos y gobiernos que han ido pasando por el consistorio, han cumplido su mandato y adiós, gracias –ya saben-. Pero nadie se ha preocupado por intentar reclamar, comprar… dicha finca para darle un uso nuevo, restaurarlo, dar a conocer el pasado…
CONTEXTO HISTÓRICO. LOS CONDES DE VALENCIA Y ALPEDRETE
La finca de Mataespesa, que llegó a tener 118 hectáreas entre los actuales Alpedrete y Collado Mediano, fue el escenario de una aristocracia que buscaba en la Sierra de Madrid un refugio de caza y descanso. Es decir, la historia del Castillo de Mataespesa y de la Duquesa de Valencia está bastante ligada a la aristocracia española de finales del siglo XIX y principios del XX.
Pero, vayamos por partes.
¿Quiénes eran los Condes de Valencia? La figura de María del Carmen Ramírez de Arellano, Duquesa de Valencia y Condesa de Mataespesa, es clave para entender la finca. Se cuenta que en estos lares se daban cita figuras de la realeza, incluyendo al mismísimo Alfonso XIII, para practicar la caza. Los Condes no solo construyeron una casa; erigieron un símbolo de estatus en un Alpedrete que, por aquel entonces, empezaba a crecer gracias al auge de la piedra y la llegada del ferrocarril (el apeadero de Los Negrales). O séase, Mataespesa podría ser un pequeño señorío rural enclavado en la Sierra de Guadarrama que refleja el mundo aristocrático español de finales del siglo XIX, todo ello cuando, recordemos, Alpedrete apenas era un cuarto de lo que hoy en día es, tanto en población como en concentración urbana, sustentándose en el sector primario, agrario y ganadero, sobre todo, pero también maderero, apicultor…
Los Condes y Duques de Valencia y la finca de Mataespesa
El título nobiliario de Duque de Valencia pertenece a la nobleza española y estuvo vinculado a la familia Narváez, descendiente del general y político del siglo XIX Ramón María Narváez[1].
Narváez fue uno de los grandes protagonistas de la política isabelina y recibió el título de Duque de Valencia por sus servicios a la Corona. Con el paso del tiempo el título pasó a sus descendientes, también de la aristocracia española.
Uno de esos descendientes fue: José María de Narváez y Pérez de Guzmán el Bueno, aristócrata español del primer tercio del siglo XX.
Este noble se casó en 1911 con: María del Carmen Macías y Ramírez de Arellano. Ella es la figura clave para entender el Castillo de Mataespesa.
María del Carmen Macías y Ramírez de Arellano. Duquesa de Valencia y Condesa de Mataespesa
Nació en 1887 y falleció en 1964. Era hija de Manuel Macías Ramírez y Casado, militar y administrador colonial que llegó a ser gobernador general de Puerto Rico y gobernador de Melilla.
Tras casarse con el duque de Valencia, administró grandes propiedades familiares, entre ellas la finca Mataespesa, situada entre los actuales municipios de Alpedrete y Collado Mediano.
Cuando enviudó se convirtió en Duquesa viuda de Valencia y continuó dirigiendo la finca como una explotación agropecuaria.
LA CONSTRUCCIÓN: UN "CASTILLO" DE GRANITO
Aunque lo llamamos popularmente castillo, técnicamente fue una casa palacio señorial. El conjunto original era una pequeña ciudad autosuficiente compuesta por diez edificios:
El Palacete: De muros robustos y piedra labrada.
La Capilla: Un elemento singular que aún conserva rastros de su pasado sagrado.
Dependencias: Caballerizas, lavadero (el elemento mejor conservado), casa de guardeses y almacenes.
Uno de los detalles más románticos que mencionan los vecinos es el “Sillón del Rey”, un asiento de piedra labrada orientado hacia la Sierra de Navacerrada, donde el tiempo parecía detenerse frente a la majestuosidad del Guadarrama. Esta arquitectura no era un capricho aislado, sino una corrección a la “vanidad cortesana” a través de la adustez castellana[2], como bien evocan los versos de Machado grabados en la entrada.
El llamado Castillo de Mataespesa no es un castillo medieval, sino, como hemos visto, una casa-palacio señorial construida a finales del siglo XIX.
Se le empezó a llamar “castillo” por su aspecto:
muros de piedra
almenas decorativas
posición elevada sobre un cerro
Pero en realidad, formaba parte de una gran finca aristocrática.
La finca
La propiedad llegó a tener aproximadamente 118 hectáreas. Era un auténtico complejo rural con:
explotación ganadera (bovino)
madera de encinas y fresnos
canteras de granito
caza aristocrática
Incluso se sabe que el propio rey Alfonso XIII ha estado presente en la finca, invitado en alguna ocasión por la condesa para fiestas, caza…. Para que veamos la importancia que tenía esta finca ya en la época.
La finca también tenía: iglesia, casas de guardas, cuadras, palomar, estancias y, más tarde, hoteles junto al apeadero ferroviario, estación propia (Mataespesa-Alpedrete)…
La importancia histórica del lugar
Mataespesa refleja muy bien cómo funcionaban las grandes fincas aristocráticas españolas del siglo XIX y principios del XX. No eran solo residencias de verano, no, eran más bien centros económicos rurales que combinaban:
Agricultura
ganadería
explotación forestal
caza
relaciones sociales de la aristocracia
Además, el lugar tenía un elemento importante y estratégico, pues por allí pasaba la línea ferroviaria Villalba-Segovia, abierta en 1888, que dio nombre a la estación actual de Mataespesa-Alpedrete.
EL PRESENTE: RUINAS ESPERANDO UN RESCATE
Hoy, Mataespesa es un lienzo para el vandalismo y el olvido, para la decadencia y ruina. La titularidad privada no puede ser una excusa para que las instituciones públicas miren hacia otro lado. La Ley de Patrimonio Histórico debería ser la herramienta para obligar a su conservación o, mejor aún, para que el Ayuntamiento de Alpedrete lidere un proyecto de recuperación.
Propuestas para un futuro:
Uso Cultural: Convertirlo en un museo de historia o un centro de interpretación del siglo XIX (alta nobleza y aristocracia, trabajadores del siglo XIX, realeza, estudio de arquitectura aristocrática-condal…), un museo que sirva a las generaciones venideras saber e interpretar el pasado, lo que fue Alpedrete en el pasado.
Espacio Lúdico-Social: Un parador, un mirador o un escenario para conciertos y recreaciones históricas que devuelva la vida a la finca, y consecuentemente sea un atractivo para curiosos y turistas.
Protección Natural: La finca tiene un valor ecológico incalculable (encinas, fresnos y restos de antiguas explotaciones agropecuarias) que debe ser preservado y protegido.
LA DECADENCIA DEL PALACETE
En la segunda mitad del siglo XX el complejo entró en decadencia debido a múltiples factores: un incendio que dañó el edificio, el abandono progresivo, vandalismo y la pérdida de las explotaciones agrícolas, son solo unos cuantos motivos.
Hoy el edificio sigue en pie, pero en estado de ruina avanzada. Lo que supone un peligro para los viandantes que por allí pasean o hacen “botellón”. En cualquier momento, si no se toman medidas reales e inmediatas, podría venirse abajo, como se ha visto ya en una gran mayoría del edificio.
POR QUÉ DEBERÍA RECUPERARSE EL CASTILLO DE MATAESPESA
Sinceramente por varios motivos:
Valor histórico: Es uno de los pocos restos de la vida aristocrática rural madrileña del siglo XIX.
Patrimonio arquitectónico: Ejemplo de arquitectura señorial neomedieval en la Sierra de Guadarrama.
Valor paisajístico: La finca se encuentra en un entorno natural privilegiado con vistas a la Sierra de Guadarrama.
Potencial cultural. Podría convertirse en:
centro de interpretación histórica
museo local
parador o centro cultural
espacio para recreaciones históricas (entre otras tantas cosas)
*Espero que el ayuntamiento tome nota y si tiene conocimiento de ello que, por favor, proteja la historia, pues es lo único que nos queda del pasado. Por favor.
CONCLUSIÓN: UNA RECLAMACIÓN POR NUESTRA HISTORIA
Mataespesa no es un gasto, es una inversión en nuestra identidad
No podemos permitirnos perder lo poco que nos queda de nuestro pasado señorial, en este caso (Pero hay que recuperar el dolmen, los pocos vestigios romanos…, la memoria en general). El “Castillo” de Mataespesa es el vestigio de una época de esplendor que definió la identidad de Alpedrete como lugar de encuentro entre la naturaleza y la nobleza. Una época en la que Alpedrete comenzaba a despegar demográfica y económicamente, y ello se ve en la fijación de la nobleza en estas tierras, mucho antes de que Alpedrete se haya convertido en un pueblo de “segunda residencia” donde vienen los “no habituales” a descansar.
Hago un llamamiento público. Es hora de que el Ayuntamiento tome medidas. YA. Restaurar Mataespesa no es un gasto, es una inversión en nuestra identidad. Las ruinas de hoy pueden ser el motor cultural de mañana. Si dejamos que se caiga, no solo perderemos piedras; perderemos la capacidad de contarles a nuestros hijos quiénes fuimos.
Nota: Este artículo es una defensa del patrimonio. El spray contamina y ensucia, pero el olvido institucional destruye para siempre.
FUENTES CONSULTADAS
- Hernández, J. (Hanway.es): "El Castillo de Mataespesa".
- Gil Muñoz (2013): Actas de las X Jornadas de Patrimonio Arqueológico de la CAM.
- Apuntes de la Sierra, nº 217 (2013): "El olvidado castillo de Mataespesa".
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