La “checa” de Collado Villalba

 La “checa” de Collado Villalba

 

Qué eran las “checas”

Durante la Guerra Civil en la zona republicana se crearon centros de detención improvisados conocidos popularmente como “checas”, nombre tomado de la policía política soviética Cheka.

Eran lugares controlados por milicias o comités políticos donde se detenía, interrogaba y, en muchos casos, se torturaba o ejecutaba a personas consideradas enemigas. Evidentemente estos lugares eran un caos y dependían de quienes estuvieran al mando, por lo que muchas veces eran subjetivos, dejando a los presos “a su suerte”.

En Madrid (en la provincia de Madrid) hubo decenas de estos centros. Y en lo que compete a Alpedrete, Guadarrama y Collado Villalba tuvieron una checa –debido a su demografía e importancia-. Evidentemente por su cercanía, Alpedrete entraba en la zona de influencia de la checa de Villalba.

Según el Archivo Histórico Nacional (AHN), mas concretamente en la conocida como Causa General, Madrid fue prácticamente un infierno, un lugar sembrado de checas durante ese periodo que resistió en la guerra civil. Solamente mencionando el Partido Judicial de San Lorenzo de El Escorial, el que, en este caso, nos compete, se observan las siguientes localidades que tuvieron checa o se cree que hubo o pudo haber: Aravaca, Collado Villalba, Guadarrama, las Rozas de Madrid, San Lorenzo de El Escorial, Santa María de la Alameda, Valdemorillo[1]…. Con ello nos podemos hacer una idea de la magnitud del caos y “justicia” de aquel periodo de la guerra civil en Madrid.

Eran lugares controlados por milicias o comités políticos donde se detenía, interrogaba y, en muchos casos, se torturaba o ejecutaba a personas consideradas enemigas 

La checa de Collado Villalba

Existió un centro de detención en Collado Villalba, especialmente en torno al núcleo antiguo.

Y es que, según el informe de la Causa General de Ávila y Madrid, fechado a 21 de julio de 1941 se establece que en Villalba estuvo funcionando una Checa durante el periodo “rojo”. Primeramente, ubicada en la iglesia del barrio de la estación, y después pasó al edificio del salón de baile del barrio de la estación.

Según algunos testimonios recogidos en los archivos y memorias: se cree que también pudo ubicarse en un pequeño edificio cercano al ayuntamiento, que había sido escuela o colegio y en cuyo interior se almacenaba nitrato de Chile, lo que hacía el lugar muy insalubre.

Esta checa estuvo a cargo de dos militantes comunistas: Alberto(s) Prados alias “el Parra” y Anastasio de Soria (este último, según el informe, condenado a la última pena). Además, se sabe de otros miembros que ejercían funciones a las órdenes de los anteriores, siendo algunos fusilados, según consta en el informe, y otros exiliados en Francia.

La checa estuvo funcionando durante el periodo de la guerra civil (periodo rojo), debido a que Collado Villalba se situaba alejado del frente de guerra, en zona de retaguardia republicana –los combates se suceden en la sierra, donde los republicanos resisten durante tres años-. Sin embargo, siguiendo el relato de la historia y viendo cómo avanza la situación en otros lugares, debido a su “relativa” cercanía al frente, podemos afirmar, como también lo pone en el informe según las conclusiones del mismo y las preguntas a testigos, que la checa estuvo en funcionamiento unos 6 meses.



Aunque la checa de Villalba estaba controlada por milicias (CNT y PCE) y comités locales, se sabe que la relación con las autoridades locales era buena, sabiendo estas de su existencia, así como también tenían conocimiento de ello las autoridades locales externas a Villalba y colindantes. Además, esta checa tenía buenas relaciones con otras checas como, por ejemplo y viendo la cercanía, las checas de Guadarrama, Las Rozas o El Escorial. Aparece un dato curioso en el informe y es que hubo muchas mujeres que señalaban a los “sospechosos”. Las mujeres copan un lugar, también con nombres propios, en las conclusiones del informe siendo las que más se han distinguido en incitar a las detenciones y asesinatos (más de una docena de mujeres aparecen como cómplices, denunciantes y delatoras).

en Villalba estuvo funcionando una Checa durante el periodo “rojo”

Pero, ¿Qué ocurría allí?

Según la documentación, además de detener a la gente sospechosa de “fascista” o derechista (falangistas, derechistas, religiosos, personas denunciadas por los vecinos, mujeres y niños), también se producían interrogatorios, torturas y traslados a otras prisiones o al frente incluso. Se ordenaban detenciones, saqueos, incautación y destrucción de muebles, así como otros actos y desmanes en propiedades.

Lo más trágico y chocante es el asesinato. Se mencionan más de una veintena de nombres de personas que murieron asesinadas en la checa de Villalba. A veces fruto de esos “paseos” (ejecuciones extrajudiciales), algo bastante común en la retaguardia de ambos bandos durante la guerra, a veces fruto las torturas… aunque el informe precise nombres, se cree que pudo haber más victimas ya que hay datos sobre la zona durante la guerra civil y se documentan al menos entre 80 y 90 victimas (aclaramos, como se ha mencionado, que no todas son de la checa) cuyos restos fueron trasladados al Valle de los Caídos en 1961. Es decir, No todos proceden necesariamente de esa checa concreta.

En lo que compete a Alpedrete, a pesar de la proximidad del frente, por un lado, y de la checa de Villalba –y Guadarrama- por otro lado, según la documentación encontrada en archivos (Causa General) se observan pocas victimas (apenas 2 víctimas que corresponden al periodo de la guerra civil[2]). Esto contrasta con lo ocurrido en poblaciones aledañas donde, como se ha visto, hubo más víctimas. Y es que algunos vecinos (de ambos bandos, que por desgracia ya no viven) han corroborado que en Alpedrete, por lo general, durante la guerra civil y el franquismo se ayudaron entre ellos a escapar, a esconderse, a no delatarse… lo que demuestra la unidad vecinal y la humanidad en momentos críticos.

Aunque la tónica siguió siendo –en menor medida- similar al resto de zonas durante la guerra (al menos en los primeros meses y hasta 1937), como muestran las denuncias por saqueos en hoteles y casas de campo de “La Colonia” (Los Negrales) y Alpedrete[3].

Durante este periodo, además, se sabe que la iglesia sufrió daños –no por la guerra- y fue utilizada para otros fines no religiosos (la iglesia fue dañada y se destruyeron las imágenes que en ella había destinándose su espacio como teatro[4]), la sede del PSOE –casa del Pueblo- fue utilizada por Falange española y Tradicionalista de las JONS, hubo un batallón conformado por varios alpedreteños combatiendo en Guadarrama y después en el norte de Castilla[5], hubo un alpedreteño que murió en un campo de concentración durante la II Guerra Mundial[6], se sabe de varios alpedreteños que más tarde se enrolaron en la División Española de Voluntarios (División Azul)….

Pero, por lo general, y siguiendo la “veracidad” de los archivos, en territorio alpedreteño no se constatan más de dos muertos en fechas de la guerra civil de cuya identidad no se tiene constancia y unos 25 represaliados por el régimen tras la guerra[7].

 

Conclusiones

Por lo tanto, y visto lo visto, podemos afirmar que en Villalba durante la Guerra Civil (19396-1939) funcionó una checa que se situó en torno al casco antiguo del pueblo. Que funcionó durante al menos 6 meses en los cuales se produjeron torturas y vejaciones, así como asesinatos.

La checa de Villalba funcionó con conocimiento de las autoridades de Villalba y pueblos aledaños, aunque era administrada y gestionada por comités locales y milicianos, sobre todo comunistas y cenetistas.

No hay constancia que vecinos de Alpedrete se encontrasen entre las víctimas de la checa y los dos cadáveres que aparecieron en aquel periodo en Alpedrete carecen de una identidad conocida, aunque presentan signos de muerte violenta.

Que en Alpedrete no haya habido checas no significa que la guerra civil haya sido diferente pues se ha visto que la iglesia y varias propiedades sufrieron daños y saqueos con motivación política e ideológica, fruto del estallido de la guerra. Sin embargo, su posición cercana al frente le hace ser un enclave estratégico dentro de la retaguardia republicana.

Cabe decir, para finalizar, que la violencia política en la retaguardia fue frecuente en ambos bandos en toda España durante la guerra.

 



[1] ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL, 1533, Exp.41; Expediente correspondiente a la pieza cuarta de las checas de la provincia de Madrid, ramo separado nº 44, Tomo I y Tomo II

[2] Dos hombres de mediana edad, uno hallado en septiembre de 1936 y otro en abril de 1937, se desconoce sus identidades –por lo que quizá no fueran vecinos de Alpedrete- y presentaban varios “balazos” en sus cuerpos. FC-CAUSA_GENERAL, 1510, Exp.1 y FC-CAUSA_GENERAL,1536,Exp.20

[3] Son muchos los nombres de los sospechosos, casi una veintena, y muchos más los nombres de los afectados en esa “relación de tormentos, torturas, incendios, saqueos (…) cometidos en este pueblo durante el periodo de dominación roja”. FC-CAUSA_GENERAL,1510, Exp.1

[4] Agosto de 1936

[5] Al menos se tiene constancia de una veintena de milicianos de Alpedrete; Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH, PS…)

[6] Valentín Barroso, muerto en 1944 en el campo de Mauthausen, CDMH

[7] Las dos víctimas, como se ha visto, corresponden a FC-CAUSA_GENERAL,1510, Exp.1 y FC-CAUSA_GENERAL,1536,Exp.20 que fueron exhumadas en 1950 (según documentación del partido judicial de San Lorenzo de El Escorial), mientras que de los represaliados no se tiene constancia de sus penas

Comentarios